Ejercicio 10

El tono

Por: Alan Flores

elmundodealan.com

 

No estoy muy segura de esto, pero estoy decidida a todo con tal de cumplir mi deseo.

 

Desde que era pequeña sólo he deseado una cosa, ser cantante. No quiero la fama ni la fortuna, sólo quiero encantar a las masas con mi voz, contar historias con bella música de fondo y tocar los corazones de las personas.

 

Sólo hay una cosa que me impide cumplir mi deseo: el tono de mi voz.

 

Mi tono de voz es horrible, ¿has escuchado chillar a los gatos? Pues mi voz hace que eso se escuche bien.

 

Es por eso que me colé de noche a este cementerio y estoy frente a este árbol, porque escuché historias acerca de él, de que aquí vive un demonio que podrá cumplir tu deseo… aunque el precio por lo general suele ser muy alto. ¡Pero no me importa! Seré una cantante sin importar qué.

 

La ofrenda es muy sencilla, una roja blanca con gotas de la propia sangre.

 

Dejo la rosa en las raíces del árbol y espero, pero durante una hora no pasa nada. Suspiro y me dio media vuelta, pero cuando pretendo marcharme, escucho una voz que me paraliza.

 

¿Cuál es tu deseo?

 

Me giro y veo al árbol, y me doy cuenta que la rosa con mi sangre ha desaparecido.

 

No puedo creer que esto haya resultado. No niego que tengo miedo por escuchar una voz sin cuerpo, pero al mismo tiempo estoy emocionada por el hecho de que la historia era verdadera y que mi deseo se hará realidad.

 

—Quiero ser cantante —dije —, pero mi tono de voz es horrible y no apto para ello, como puedes ver. Por favor, dame una voz que sea apta para ser cantante.

 

Una risa fría se escucha en respuesta a mi suplica.

 

—Puedo conceder eso sin problemas —contestó la voz —, pero quiero que sepas, que quiero algo a cambio.

—¡Lo que sea! —exclamé —Sólo cumple mi deseo.

 

La voz rio de nuevo.

 

—Está bien.

 

De inmediato sentí algo que me golpeó en la cara, caí de espaldas y sentí el frío suelo del cementerio, poco a poco todo se volvió tinieblas frente a mí hasta que perdí el sentido…

 

Han pasado cinco meses desde ese día, y mi deseo se cumplió. Tengo un tono de voz casi angelical, y con ella mi carrera como cantante ha despegado como ninguna otra y los críticos no dejan de decir que probablemente yo tenga la voz más hermosa jamás escuchada.

 

Yo no quepo en mi misma de felicidad ahora que mi deseo se ha cumplido y aunque el costo de mi deseo fue alto a mí no me lo parece.

 

Estar ciega es poco cuando tienes una voz como la mía.

 

 

***

 

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